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LOS SECRETOS DEL CIELO Y DEL INFIERNO

LOS SECRETOS DEL CIELO Y DEL INFIERNO

LOS SECRETOS DEL CIELO Y DEL INFIERNO

 

El viejo monje estaba sentado a la orilla del camino. Con los ojos cerrados, las piernas cruzadas y los puños sobre sus piernas, permanecía sentado, en meditación profunda.

De pronto, fue interrumpido por la voz fuerte y demandante de un guerrero:

-¡Anciano! ¡Enséñame sobre el cielo y el infierno!-

Al principio, como si no lo hubiera oído, no hubo una respuesta perceptiva de parte del monje.

Sin embargo, poco a poco, empezó a abrir los ojos y una ligera sonrisa apareció en las comisuras de su boca, mientras el guerrero permanecía allí de pie, esperando con impaciencia, acrecentándose su enojo con cada segundo que transcurría.

¿Deseas conocer los secretos del cielo y del infierno? – respondió al fin el monje

Tú, que eres tan sucio. Tú, cuyas manos y pies están cubiertos de tierra. Tú cuyo cabello está despeinado, cuyo aliento es fétido, cuya espada esta oxidada y descuidada. Tú, que eres feo y a quien tu madre te viste gracioso. ¿Tú me preguntas acerca del cielo y del infierno?

El guerrero enfurecido pronunció una maldición. Su rostro tomó un color rojo y las venas de su cuello parecían estallar. Su estado de furia era tan grande, que olvidó todos los protocolos del combate y sacó su espada para matar de inmediato al indefenso y apacible monje

En el momento que su espada avanzaba con furiosa potencia contra el cuello del Maestro, éste se puso de pie…

-Eso es el Infierno – dijo el viejo monje con amabilidad, cuando la espada casi lo tocaba.

En esa fracción de segundo, el guerrero quedó dominado por la sorpresa, el temor, la compasión y el amor hacia ese amable ser que se había atrevido a arriesgar su vida para proporcionarle esa enseñanza.

Guardó su espada y con sus ojos llenos de lágrimas de agradecimiento se arrodilló a los pies del anciano.

-Y es aquí donde se abren las puertas al Cielo dijo el monje.

 

Cuento ZEN -anónimo-