Los Chakras, una guía para principiantes
Despertar Espiritual, Ejercicios Espirituales, Medicina Ancestral, Sabiduría Universal

Los Chakras, una guía para principiantes

Los Chakras, una guía para principiantes.

La historia de los chakras es la historia de cómo el espíritu se manifiesta en forma humana (incluyendo nuestras propias variaciones), así como la historia de nuestro destino espiritual.

La palabra chakra significa literalmente “rueda giratoria”, ya que el espíritu usa los chakras para tejer el tejido de la vida. Los chakras gobiernan nuestro comportamiento, dan forma a nuestra vida emocional, dan expresión a nuestros deseos más profundos y construyen la estructura de nuestro cuerpo físico y de nuestra personalidad.

Estos centros se extienden en forma de remolinos por el campo energético que rodea nuestro cuerpo físico y que está compuesto por capas de energía que vibran a frecuencias cada vez más elevadas. Cada uno de los chakras tiene una parte frontal y una parte posterior, excepto el primero y el séptimo. Todos ellos están unidos por un canal energético, el cual corre a lo largo de toda la espina dorsal.

Comprender los chakras nos da autoconocimiento en todos los niveles de nuestro ser, los chakras también trazan el camino hacia la realización y la iluminación. Practicas como el YOGA y la MEDITACIÓN están diseñados para usar la energía de los chakras para acelerar ese viaje.

Los Chakras, una guía para principiantes

Esta imagen muestra dónde se encuentran los chakras principales en el cuerpo. A continuación puede leer una explicación breve pero completa de cada chakra:

 

Chakra Raiz (Muladhara)

Situado en la base de la columna vertebral (el piso pélvico), el chakra de la raíz nos da nuestro punto individal de apoyo sobre la vida física. Como fundamento de la existencia terrenal, el bienestar físico y la seguridad, el muladhara origina los impulsos instintivos -como el hambre, el sexo, el sueño y la autoconservación- que alimentan nuestras actividades, así como nuestras pasiones.

En el nivel físico, el chakra de la raíz está asociado con el elemento tierra, el sentido del olfato y la capacidad de excreción. También es donde reside nuestro potencial individual durmiendo en las profundidades de nuestra mente inconsciente. Nuestro viaje espiritual dentro del universo del cuerpo es despertar este potencial divino (kundalini) y unirlo con el infinito, situado en el chakra de la coronilla(sahasrara).

El chakra raíz aparece como un loto de cuatro pétalos con un lingam, un símbolo de potencia creativa, dentro de un cuadrado. La serpiente enrollada alrededor del lingam es la kundalini dormida; el cuadrado transmite la sensación de estabilidad y seguridad asociada con este chakra.

 

Chakra Sacro – pelvico (Svadishthana)

El chakra svadishthana, asociado con el sacro, el elemento agua y los genitales, gobierna el gusto y la reproducción, así como el deseo y el placer. Nuestro entusiasmo por la vida tiene su origen aquí, pero si se maneja mal, el poder de este centro puede provocar antojos, apegos y adicciones de todo tipo. El significado literal de svadishthana, “su propia morada” o “la residencia del ser”, indica que la diosa Kundalini, cuando despierta de su letargo en el muladhara, reside aquí, y nuestro deseo es el mismo que el deseo divino. Ya no somos gobernados por gustos y aversiones personales, sino que somos instrumentos en las manos de lo Divino en el nivel más profundo de nuestro ser.

Este chakra está estrechamente relacionado con el muladhara, muchas tradiciones espirituales, incluido el yoga, hacen uso del ayuno y el celibato (o la moderación dietética y sexual) como el medio para manejar los fuertes deseos impulsados ​​por el placer asociados con este centro.

 

Chakra Plexo Solar (Manipura)

El chakra manipura, ubicado en el ombligo, regula la columna lumbar, los órganos digestivos, la vista y la locomoción. Como el centro pránico (energía vital) del cuerpo, el chakra del ombligo está asociado con el elemento fuego. ya que el elemento fuego es transformador, muchas prácticas de hatha yoga se centran en el ombligo para fortalecer este fuego.

Como centro de vitalidad, el manipura proporciona el acceso más fácil a la fuerza pránica (energía vital) en el cuerpo físico. Las prácticas físicas que activan esta área del cuerpo, mejoran la digestión y movilizan energía curativa a través de los otros sistemas del cuerpo. Brillar con buena salud, coraje, entusiasmo, vitalidad y autoestima son características de la fuerte energía del chakra del ombligo. A nivel psicológico, los problemas de agresión, poder e identidad del ego se manifiestan a través de este centro.

 

Chakra Corazón (Anahata)

En la intersección de la fuerza divina que desciende hacia abajo y las fuerzas ascendentes ascendentes del instinto se encuentra el cuarto punto de energía: el chakra anahata. Gobernando el corazón y los pulmones, el anahata es el asiento del Ser, el mismo “corazón en cuestión”. Está asociado con el elemento aire, la columna torácica y el sentido del tacto.

La compasión, el amor incondicional, la afinidad y la conexión, así como el aferramiento, la manipulación y los sentimientos de abandono, aislamiento y desesperación, todo emerge a través de este chakra. Las prácticas de meditación centradas en el corazón y las prácticas de devoción de todo tipo, desde la oración hasta el kirtan (meditación de mantras como canción), trabajan con las energías del corazón.

 

Chakra de la garganta (Vishuddhi)

Situado en la garganta, el chakra vishuddhi gobierna la columna cervical, la caja de la voz, el habla y la audición y las glándulas tiroideas y paratiroideas, que regulan nuestro metabolismo. La expresión creativa, la conexión con lo Divino y la transmisión de la conciencia son temas del vishuddhi. Las distorsiones de energía en este chakra pueden dar lugar a dificultades en la expresión auténtica, y en la absorción de alimentos de todo tipo.

El símbolo de este chakra incluye un loto de 16 pétalos, un pétalo por cada una de las 16 vocales del alfabeto sánscrito. Las vocales dan vida al lenguaje, el acto creativo más fundamental y refinado. A través de ellos, encontramos la capacidad de expresión única que en parte define la existencia humana y da lugar al uso del mantra como un medio para transmitir la conciencia divina.

 

Chakra Tercer Ojo – entrecejo (Ajna)

El ajna es el centro de comando, el asiento de la mente y la interfaz entre el cuerpo y la mente. Este sexto chakra, a veces llamado “el tercer ojo”, regula el crecimiento y el desarrollo en todos los niveles a través de los centros cerebrales y la glándula pituitaria (la glándula maestra). Los dos aspectos principales de la fuerza pránica en el cuerpo, que operan como fuerzas opuestas en todos los chakras inferiores, se unen aquí, abriéndose en la mente a una profunda quietud interna. La integración del intelecto y el sentimiento en el ajna resulta en la visión divina, la intuición y  un profundo autoconocimiento. Sin esa integración, permanecemos atrapados en la conciencia de la realidad ordinaria y el reino de los sentidos.

Las prácticas de yoga, como la respiración alterna de la fosa nasal (nadi shodhanam) y la meditación en la respiración o el mantra en el chakra ajna, nos ayudan a obtener acceso a un nivel más profundo de conciencia. Las prácticas de relajación y meditación hacen uso de este centro para llegar más allá de la conciencia física a las respuestas compulsivas en la psique, reconfigurando el cuerpo y la mente.

 

Chakra Coronilla (Sahasrara)

El chakra de la corona, el sahasrara, está más allá del ser; es la puerta de entrada a la matrix transpersonal de la conciencia pura y la fuente de todos los chakras. Con un loto de mil pétalos como símbolo, que denota el número infinito de atributos que anhelan la conciencia unitaria primordial, el sahasrara reina como el séptimo y más alto centro de energía. Existe más allá del ámbito del funcionamiento mental y el nivel personal de la conciencia, y sin embargo, al mismo tiempo, es el campo del que surge ese funcionamiento mental y el punto de vista de la iluminación.

 

El sistema de chakras describe la totalidad de un ser humano: físico, mental y espiritual.

Cada ser humano es un universo en miniatura construido sobre la misma plantilla que el cosmos, y los chakras conectan las fuerzas individuales y cósmicas. Despertar la serpiente kundalini (la energía latente en los chakras que yace enroscada en la base de la columna vertebral) y llevarla a la unidad con la energía en el centro de la corona es el proceso espiritual por el cual crecemos más allá de lo personal y la conciencia cósmica.

Hay mucho que decir y entender sobre los chakras y la naturaleza de esta sutil energía corporal, y uno podría dedicar muchos años a su estudio.. Puede ser un concepto inusual al principio, pero pensar que el cuerpo contiene una gran cantidad de información relacionada con nuestros pensamientos y sentimientos no es necesariamente descabellado, y de hecho, muchas culturas de todo el mundo tienen sistemas de bienestar que se centran en el flujo de energía a través del cuerpo.

 

Los Chakras, una guía para principiantes
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1 Comment

  • Reply Walter Fernández 2018-06-08 at 10:35

    Muy buen artículo! Una consulta, que me dicen del ser humano de 9 centros? Es decir, 9 chakras. Tienen alguna info sobre ello?

    Saludos!

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