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El Sendero del Chaman

Tercera, Cuarta y Quinta dimensión

Tercera, Cuarta y Quinta dimensión

Para comprender mejor cómo funcionan las dimensiones y qué significa vivir en la tercera, cuarta o quinta dimensión, debemos pensar en una dimensión como un punto de percepción en lugar de un lugar real al que viajar.

Aquellos que viven con conciencia 3D, 4D o 5D están experimentando la misma realidad (en algún nivel), pero su forma de percibirla es completamente diferente.

Al ver las cosas de esta manera, nos da una mejor comprensión de cómo podemos identificar con qué dimensión estamos resonando.

¿Cuál es la tercera, la cuarta y la quinta dimensión?

La realidad tridimensional – el reino físico

La tercera dimensión tiene que ver con la parte más material de la realidad; es la dimensión en la que normalmente estamos. Es decir que alguien que se encuentra espiritualmente aquí, posiblemente esté centrado en este plano físico. A medida que nuestra conciencia se amplía más, somos capaces de percibir otros aspectos de la realidad además del material y entonces pasamos a la cuarta dimensión…

La cuarta dimensión: el pasillo hacia la quinta dimensión, la conciencia comienza a despertar

Es donde comienza a tenerse en cuenta la parte emocional. Nos abrimos a percibir sentimientos y pensamientos; cada uno con una claridad e intensidad diferente.

La quinta dimensión: conciencia de la unidad, el Todo es el Uno y el Uno es el Todo.

Implica una expansión aún mayor de la conciencia que se relaciona con la percepción de que todo es uno. Es un gran cambio de conciencia que tiene que ver con entender que somos parte del todo.

Tú puedes estar viviéndo la (5D) 5ta dimensión ahora. Aprende cómo reconocerlo con las siguientes señales:

Viviendo la quinta dimensión:

1. Sientes que algo que no puedes explicar bien ha cambiado

Aunque todo a nivel exterior pueda permanecer igual, quizás hayas comenzado a sentir que algo dentro de ti cambió. Ya no miras todo de la misma manera, quizás puedas sentirte más sereno, o simplemente extraño, como si te hubieras convertido en un observador de todo, incluso de ti mismo. Sientes que todo se ve de forma más clara, pero ya no sientes que ocupas el mismo lugar que antes. Eso puede generarte tranquilidad, pero al mismo tiempo, un poco de desconcierto. 

2. Comienzas a aceptar cómo son las cosas, más allá de cómo tú quieres que sean

En esta dimensión, estás comenzando a vivir un momento de apertura, expansión y aceptación. Ya no nos preocupamos tanto por tomar la mejor decisión, ya que entendemos que debemos resonar con nuestro destino. Comenzamos a vivir la entrega, y a sentir que si nos dejamos fluir, la vida nos mueve hacia el camino que debemos atravesar, sin hacer fuerza en su contra. 

3. Tus razonamientos son más espirituales

Ya has pasado por los sentimientos de culpa, de victimización, de “mala suerte”; pero ahora comienzas a entender que cada cosa tiene su sentido, que nada ocurre por casualidad y que de cada una de ellas hay un aprendizaje esperando por ti. Ya sea ayudarte a sanar, mostrarte algo que debas trabajar o simplemente señalarte por dónde seguir; cada persona o situación es única y merece tu atención. Por eso, posiblemente, ya tus explicaciones tengan otra profundidad, y puedan ir más allá del plano físico. 

4. El mundo parece ser un lugar mejor

Cuando comienzas a vibrar en la quinta dimensión de conciencia, el mundo te parecerá ser un lugar agradable, las personas con las que te crucen te abrirán puertas, y tú te sentirás más pleno, porque has salido de las opresiones físicas para ver más allá, y todo se vuelve mucho más liviano. 

También puede pasarte que te encuentres pasando por alguna experiencia intensa o difícil, pero ten paciencia, en cuanto el amor comience a despertar podremos lograr la sanación y todo lo que nos sucede habrá sido un gran aprendizaje de amor, empatía y confianza en el universo.

Y tú, ¿en qué dimensión crees que te encuentras?

Fuentes: Fractal Luminoso y laBioguia.