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El Sendero del Chaman

SOMOS LO QUE CREEMOS

somos lo que creemos

Somos el Universo, la Tierra, el Todo. Somos nosotros cada parte de la vida y no estamos separados de ella.

Sin embargo, estamos atrapados en las grietas de la ilusión. A tientas, a veces con dolor y con frecuencia en lucha. El ser humano está hecho así. No puede dejar ir lo que sabe. Se aferra a sus creencias y especialmente a lo que cree que es. Así va la vida, así se experimenta el camino.

Mientras el ser crea que no está hecho para ser feliz, no es feliz. Mientras se juzgue a sí mismo, será juzgado. Mientras no se sienta digno de vivir en abundancia, vive necesitado. Mientras no sea “bueno”, desempeña nuevamente su papel de víctima.

Ámate a ti mismo

Todas las creencias, consciente e inconscientemente, nos dan forma y crean nuestras vidas. Pero hoy, la conciencia individual está cambiando. Un rayo de esperanza nace y todos pueden ver la renovación en su corazón.

No escuches las acusaciones, juicios, creencias hechas por otros. Sal de su agarre de energía y mira de manera diferente. Ámate a ti mismo y date la bienvenida tal y como eres, acéptate con tus lados buenos y malos y abre tu corazón a la liberación. Todos vinimos a vivir las experiencias duales; Es decir, saber lo negativo para revelar lo positivo, vivir el miedo para revelar el amor.

No existe la división en el camino de la progresión interna. Solo hay alegría, amor, lo positivo, paz … todo es bello en sí mismo. ¡Somos dulces, amorosos, brillantes, somos la expresión de la Vida en su totalidad!

La sociedad nos configura en el miedo

Crea necesidades ilusorias que nos alejan de nosotros mismos. Las creencias mantenidas y su programación nos mantienen totalmente bajo el yugo de la matrix negativa. Entonces, nos mantenemos bajo este control energético y si escuchamos a quienes nos juzgan, a quienes nos dicen que somos malos, que nuestras acciones no son buenas, pensamos eso de nosotros mismos y, por lo tanto, esa creencia formada que se nos une a la La piel como un tatuaje, dirige nuestras vidas equivocadamente.

El pasado termina y sus creencias con él. Es hora de pasar la página. De luchar contra nuestro propio comportamiento negativo. Reconocernos a nosotros mismos y dar la bienvenida a la transformación.

El cambio está en ti

Sabemos que el cambio comienza con nosotros mismos. Dejando ir totalmente a nuestro antiguo yo, abriendo la puerta del corazón a nuestras penas, nuestro sufrimiento y nuestras creencias, dejándolos ir sin juicio, culpa o negatividad, dejemos al flujo de la Vida transmutar nuestro interior. . Si nada lo bloquea, entonces se producirá el cambio. Para eso es imperativo no querer nada y creer en nuestra luz, en el alma que nos guía y nos lleva a lo mejor. Porque somos luz. Solo somos eso y no lo sabemos. La luz de la vida que llevamos es hermosa. Ella es nuestro espejo, nos muestra la manera de sostenernos, a dejar ir, a amar, a tener fe …

Las creencias son vínculos que nos retienen del pasado. ¿No quieres ser otra cosa mas que eso? ¿No quieres verte a ti mismo de manera diferente, creer en tus habilidades y en tu amor? Ofrece a la vida lo que te mantiene en el pasado. Mantente sin querer nada, sin desear nada, y mientras continúas con la tarea de purificación interna, deja que la luz del corazón te consuele y te haga cambiar. ¡Este es un estado transformador de conciencia que te mostrará cuán hermos@ eres!

El camino es el cambio

Descubrirás que el camino es el cambio en el corazón y para eso, la dualidad debe ser liberada. El retorno al interior, el soltar abre nuestras puertas. La energía libre puede actuar ahí. En este lugar la mente no dirige. En este lugar solo el corazón habla y dirige. Tu vibración y tu vida serán transformadas.

Las palabras tienen poder, tanto las habladas como las no dichas. Los pensamientos que giran en tu cabeza tienen el potencial de hacerte o romperte. Si miras el reflejo en el espejo y no te gusta lo que ves, entonces tal vez es hora de cambiar una o dos cosas. Sin embargo, no estoy hablando de apariencia física. Me refiero más a que te mires a los ojos todos los días y no te guste en quién te has convertido por dentro. Haz algo sobre lo que no te gusta. Esa es la única manera en que todo cambiará. ¡Trabaja en ello!