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Medita en cualquier lugar, en cualquier momento

Medita en cualquier lugar, en cualquier momento

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Medita en cualquier lugar, en cualquier momento.

Una guía para los no meditadores.

A veces, muchos de nosotros pensamos que la meditación parece diseñada para un cierto tipo de persona (menos para nosotros). Si bien sabemos que sus beneficios son muchos, el solo pensar en intentarlo nos causa estrés,  por más que nos hablen de que los monjes que meditan durante miles de horas alteran la estructura de sus cerebros y disminuyen significativamente el comportamiento emocionalmente reactivo, nos es más fácil pensar: “Ah, Qué bueno para ellos, pero ¿quién tiene ese tipo de tiempo?”

Pues bien, de eso queremos hablarte en este articulo, ya que estamos convencidos que llevar un poco de calma a tu día a día no necesita hacerte sentir extraño, ni utilizar métodos descabellados, ni involucrar que conozcas todos tus chakras al derecho y al revés. Aunque definitivamente, si  se necesitará un poco de esfuerzo de tu parte, pero verás como te cambia la vida por completo: En años recientes, una investigación de Harvard descubrió que las personas que tuvieron 30 minutos de práctica por día, en el transcurso de ocho semanas, vieron beneficios en cinco regiones diferentes del cerebro, incluso aquellos que nunca habían meditado ni un día en su vida, Y si esa no es suficiente motivación: te diremos también que se ha demostrado que la meditación alivia el dolor, reduce los niveles de estrés y ansiedad y aumenta la capacidad intelectual. Así que ..  ¡manos a la obra!

 

Medita en cualquier lugar, en cualquier momento.

Practicar la atención plena en el “aquí y ahora” puede tener lugar en cualquier lugar. Hay muchos tipos diferentes de meditación, miles según dicen lo que saben. Hay tantas opciones, que puedes hasta hacerlo en la comodidad de tu casa con meditaciones guiadas, donde solo necesitarás unos audífonos y un momentito de quietud o tal vez prefieras ir a un estudio o a alguna clase para encontrar tu estilo ZEN, no importa cómo lo hagas, el objetivo y los resultados son los mismos: tranquilidad y bienestar, mayor enfoque, creatividad, y mejores relaciones.

Hay muchos enfoques y estilos de meditación. Pruébalos y luego elige el que te ayude a tener un poco más de calma en tu vida … y a tu manera.

Estilos de Meditación:

1. Meditación Mindfulness (o de atención plena).

Mindfulness es la palabra más usada en los círculos holísticos. También es el estilo de meditación occidental más estudiado y ampliamente practicado. En este tipo de práctica, aprendes a entrenar tu mente enfocando tu atención en tu respiración o en las sensaciones de tu cuerpo. Es una forma de meditación diseñada para desarrollar la habilidad de prestar atención a nuestras experiencias internas y externas con aceptación, paciencia y compasión. Al practicar la atención plena, poco a poco dejarás de vivir en piloto automático, por lo tanto, estarás más presente en tu propia vida y te sentirás más cómodo en tu propia piel.

Cómo hacerlo: En la mayoría de las prácticas, te sientas cómodamente, cierras los ojos y enfocas tu atención en inhalar y exhalar tu respiración. Cuando aparezcan los pensamientos (si, ¡las listas de tareas!), los ves,  reconoces y luego los sueltas; y vuelves tu atención a tu respiración. Este tipo de meditación es ideal para aumentar el enfoque y aliviar el estrés.

Recuerda: el objetivo de la meditación es aquietar la mente.

2. Meditación Metta o del Amor Benevolente.

En nuestro mundo lleno de filtros de Instagram y vergüenza corporal, ¿quién no podría usar un poco más de amor?  esta meditación del Amor Benevolente consiste en rodearse de pensamientos de compasión y amor. La meditación de bondad amorosa es una práctica de cuidado, preocupación, ternura y calidez para uno mismo y para los demás.

Cómo hacerlo: Uno de los objetivos de esta meditación es sentirse bien, así que comienza sentándote cómodamente en un lugar tranquilo, y regálate entre 15 y 20 minutos para practicar. Comienza por enfocar tu atención en el área de el pecho, o ‘chakra corazón’, recuerda dar las debidas inhalaciones y exhalaciones y empieza a hacer consciente de las sensaciones en esa parte de tu cuerpo. Puedes atraer pensamientos positivos o frases como, “Que esté bien y que sea feliz,” este tipo de meditación puede a veces “sentirse mecánica o incómoda” y, de hecho, traer sentimientos opuestos a lo que intentas cultivar. Te aconsejamos ser paciente y amable contigo mismo. Cualquier persona con altos niveles de autocrítica y un deseo de ser más empático con los demás puede beneficiarse de esta práctica, ya que liberan una seria tensión emocional y un desencadenante potencial de problemas de salud como las migrañas.

3. Meditación Mantra.

Esta antigua técnica de meditación generalmente implica un mantra sánscrito, que se repite silenciosamente durante 20 minutos, dos veces al día. O cualquier sonido o frase que un maestro pueda sugerir. La meditación mantra es tremendamente poderosa gracias al efecto que provoca la vibración de sus sonidos sobre la mente. La intención con este método es permitir que la mente se vuelva completamente silenciosa y expansiva.

 Cómo hacerlo: Para meditar con mantras, repites silenciosamente palabras o una serie de palabras (“amor” o “estoy en paz” son dos ejemplos) que sean significativas para ti. (“que todos los seres sean felices, que todos los seres sean en paz”) la finalidad de esta meditación: repetir el mantra en tu cabeza (o cantarlo suavemente) una y otra vez.

4. Meditación en Movimiento.

Si la idea de sentarte con las piernas cruzadas y en silencio mientras meditas suena insoportable para ti, no lo hagas. Las prácticas físicas como el yoga, el tai chi y el qigong (una antigua práctica china), involucran la atención plena, el trabajo de respiración y el movimiento. La meditación en movimiento es un método de meditación fácil y accesible, ya que la mayoría de la gente ya ha incorporado algún tipo de ejercicio en su vida. También te libera de una práctica sedentaria, si eso no es lo tuyo.

Cómo hacerlo: Un buen comienzo es inscribirse en una clase de yoga o tai chi. Puedes practicar la atención plena a través de un simple perro boca abajo o un saludo al sol en una clase de yoga, o incluso mientras caminas. En cualquiera de estas prácticas físicas, lo importante es vincular la respiración con el movimiento, ya que fomenta una conexión mente-cuerpo y enfoca tu atención en el momento presente, el cual es el objetivo final de toda meditación.

Medita en cualquier lugar, en cualquier momento.

En nuestra próxima entrega, hablaremos de los tipos de meditación más utilizados en el mundo:

Meditación Budista, Meditación Trascendental, Meditación Vipassana, Meditación Zazen, Meditación Kabbalah, Meditación Sufi, Meditación Dzogchen, Meditación Chakra.

 

Si te gustaría empezar ya tu práctica de meditación, te recomendamos estos sencillos videos, solo necesitas un par de audífonos y unos minutos sin que nadie te moleste:

-PAUSA TU DÍA PARA MEDITAR 7 MINUTOS

-MEDITACIÓN GUIADA PARA PRINCIPIANTES

-MEDITACIÓN GUIADA PARA CONTACTAR CON TU YO INTERNO

-MEDITACIÓN GUIADA DE REGENERACIÓN CELULAR

Y tú, ¿qué tipo de meditación practicas? déjanos tus comentarios y suscríbete a nuestro newsletter para recibir estos artículos en tu correo electrónico, ¡Bendiciones!.

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