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El Sendero del Chaman

Que todo valga el amor

Con el tiempo, descubrí que el dolor del corazón era inevitable y que nunca nada habría tenido tanto valor de no haberlo sentido hasta los huesos.

Entendí que las personas, los momentos, las oportunidades y la vida son espacios, tiempos, ciclos que debemos amar y aferrarnos como nunca y cuando llegue el momento soltarlos y admirar su grandeza.

Aprendí que se me dio el don de ser imperfecto y la oportunidad de perfeccioname yo mismo, aunque ello implicara dejar mi vida pendiendo de un hilo, al final comencé a maravillarme de como esa madeja fue tejiendo historias jamás imaginadas.

Comprendí entonces la maravilla de mi existencia a través de mis dos grandes Maestros: el tiempo y el dolor.
Y que nada ha valido la pena.
Porque en realidad todo ha valido el AMOR!

Kok-Uhga


De eso se trata el amor…

«Cuánto más te ames, menos amor necesitarás. Por lo tanto, al no necesitarlo, no construirás ni sostendrás relaciones conflictivas. Sólo vendrán a tu vida personas de luz y sabiduría, y si no fuera así, se marcharán rápidamente.

Al no necesitar amor te expresarás siempre como deseas y seguirás a tu corazón todo el tiempo, ya que no tendrás miedo al rechazo, ni al juicio, ni a la soledad, ni a la carencia o al abandono. Como tu corazón estará lleno de ti, sentirás que el mundo entero es más pequeño. Sentirás que el mundo está dentro de ti y no tú dentro de él.

Todo lo disfrutarás en su justa medida. Saldrás al cine, a cenar, harás deporte y otras actividades, pero nada, absolutamente nada, te dará un placer mayor que cuando cierras los ojos y sientes ese amor en tu corazón; ese amor que te ganaste tras años de sanar y aceptar tus heridas; tras años de permanecer en silencio; tras años de hacer lo que viniste a hacer a este mundo sin distraerte: evolucionar.

De eso se trata el camino espiritual: de no distraerte. Si te distraes, procura siempre que sea a plena conciencia. Elige la distracción pero nunca permitas distraerte inconscientemente y engañarte con que la felicidad está afuera. Usa al mundo pero no permitas que te use a ti. Disfruta de todo pero no necesites nada.
Tienes que lograr vivir de tal manera que puedas prescindir de las personas y de los objetos.
Esa será la prueba de que has recuperado el contacto con tu alma».

F Makaroff