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El Sendero del Chaman

8 Lecciones que la vida nos enseña

8 Lecciones que la vida nos enseña

8 Lecciones que la vida nos enseña

 

Algunas cosas se aprenden en el «Amor», algunas otras en el «dolor» y si la segunda opción es obviamente la que menos quisiéramos experimentar, deberíamos aprender de las experiencias de los demás o al menos tenerlas en mente será de gran valor para nuestro crecimiento. Lo queramos o no, la vida nos está enseñando todo el tiempo (aunque algunos dicen que nos esta haciendo «recordar» todo el tiempo), lo que si, es que debe de ser una lección que tiene que ser bien aprovechada. De lo contrario, estaremos repitiendo amargas experiencias, una y otra vez o lo que sea necesario hasta que logremos superar la lección definitivamente. Y muchas veces lo que llamamos errores, son en realidad grandes aprendizajes, así que aquí te presentamos las lecciones más comunes que debemos superar ¡ya!…

 

1 – No comparar tu vida con la de los demás.

Las experiencias vividas por cada persona que conoces, principalmente en la familia, no necesariamente servirán como un estándar para ti. Cada uno hizo una determinada elección, consciente o no, que derivó en tal o cual resultado. Por lo tanto, tu vida depende sólo de tus elecciones y de tu esfuerzo.

Una flor no piensa en competir con la flor que está junto a ella, tan solo florece. Zen Shin

 


2 – Perder el tiempo odiando a alguien o planeando alguna venganza.

Eso nunca te traerá algún beneficio. El odio es la herrumbre del alma. Sólo vas a perder con eso. Saber perdonar demuestra cuán emocionalmente inteligente eres.

“Un hombre que desea venganza debe cavar dos tumbas…  Francis Bacon

 


3 – Confundir sabiduría con conocimiento.

El conocimiento es algo que adquirimos con mucho estudio, y la sabiduría es algo que se adquiere con la madurez del alma, pero tanto el conocimiento y la sabiduría deben caminar lado a lado. Sin el conocimiento no podríamos evolucionar y sin la sabiduría no sabríamos cómo utilizarlo.

«Llena tu mente con conocimiento útil y
evitarás palabras vacías». – James Lendall Basford

 


4 – Cultivar las penas del pasado.

El pasado es inmutable y el futuro depende de nuestro presente. El momento más importante es el ahora. Quien vive lamentándose del pasado pierde el tiempo y estropea el futuro. Vive el hoy intensamente. Mañana podría ser muy tarde para arrepentirse de algo.

Cuando el pasado llame, no contestes.  No tiene nada nuevo que decirte. Anónimo.

 


5 – No vivir un amor intensamente, aunque sea una sola vez en tu vida.

Si no funcionó o no fuiste correspondido, ¡paciencia!. Que sea «amor eterno» mientras dure, que sea bueno por el tiempo que tenga que ser, y aunque uno de los dos desista en el camino, ambos aprendieron algo para sacar mejor provecho en una próxima relación.

«Ser profundamente amado por alguien te da fuerza, mientras que amar a alguien profundamente te da valor». – Lao Tzu

 


6 – Juzgar a alguien por su color, raza, religión o sexualidad.

Cada uno de nosotros tenemos el derecho de hacer nuestras propias elecciones. Tus referencias de lo correcto o incorrecto sólo se refieren a ti, así que respeta las elecciones de los demás para que puedas ser respetado.

«No juzgues a alguien, solo por que peca diferente que tu» Autor desconocido.


7 – Creer que algo en esta vida nos pertenece.

Todo lo que tienes aquí es un préstamo. Ni siquiera tus familiares te pertenecen y menos aún algún bien material. Vinimos a este mundo solos y sin nada y saldremos de éste de la misma forma. Ni de tu cuerpo eres dueño. La única cosa que te llevarás de esta vida serán tus recuerdos, entonces hagámoslo mejor.

Nada te pertenece a ti o a mi. No hay pertenencia. Todo, todo, todo simplemente ES. – Mooji –

 


8 – ¡Hablar mucho de tu vida, no hablar de la vida ajena!

Y si hablas algo de alguien, entonces di solo lo bueno y positivo. Hablar de las fallas, hacer juicios o hacer malas interpretaciones de los demás no harán de ti una persona mejor. Recuerda que por cada dedo apuntado a alguien, siempre habrá cuatro dedos apuntados hacia ti.

No me digas lo que hablaban mal de mi. Dime por que se sentían cómodos contándotelo a ti.