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La Vida dura tan sólo un instante

La Vida dura tan sólo un instante

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LA VIDA DURA TAN SOLO UN INSTANTE

¿Cómo haces para estar tan tranquila ante una situación así? Yo estaría hecha un mar de lágrimas platicando eso, me comentó hoy una persona en sesión.

Me hizo reflexionar su comentario, no es la primera vez que alguien me comenta algo así: -“Es que cuando tú hablas, las cosas parecen tan fáciles”-, -“Señorita Perfecta, parece que a ti nada te altera”-.
No es totalmente cierto, pero lo que es verdad es que la herramienta de “Un Curso de Milagros” ha obrado el milagro en mí de reconocer mi vida mucho más tranquila y ligera, hace poco descubrí de manera total y absoluta, que ciertamente un día me voy a morir, dejaré este cuerpo y exista o no la reencarnación, creyendo en ella o no, yo aquí estoy ahora mismo respirando y habitando en este cuerpo y he decidido habitarlo totalmente y amarlo en plenitud.

En un viaje y mirando el horizonte, me llegaba esa frase: “La Vida dura tan sólo un instante”. Acababa de dar un seminario para un grupo de personas impactadas por la muerte de alguien cercano, desde ahí se removieron emociones y pensamientos profundos en mí…He reflexionado mucho sobre la fragilidad de la vida en la tierra.
Después me tocó dar un mensaje en una lectura de tarot y siguieron los impactos de manera personal, tal vez tenía que escuchar todo esto, para en estos momentos estar escribiendo sobre ello y compartir mis distintas reflexiones.
Una persona tenía cortadas en sus pies y preguntaba el porqué de esa situación, el mensaje fue este, más o menos así: “¿El suelo que estás pisando te lastima? ¿Es en este sendero que tú caminas todos los días, el que te llevará a dónde quieres llegar? ¿Tienes los pies en el suelo que quieres pisar?” ¡Ufff! Grandes reflexiones acerca de ese mensaje, me cuestioné exactamente lo mismo para mí, me movió muchas cosas, de antemano sé y estoy segura que siempre el mensaje es enviado por la divinidad para ser escuchado por quién lo da y por quién lo recibe…

Si hablamos sobre las energías que nos definen: Amor y Miedo; Amor, todo aquello que está alineado al Gran Espíritu, Miedo: todo aquello cuya fuente es sentirse separado del Espíritu…El cuestionamiento sería: ¿Aquella decisión que estás tomando está sostenida en el Amor o en el miedo? ¿En qué suelo pisas? ¿Tus pasos están dirigidos por el Amor o por el Miedo? ¿Es desde ese lugar que te quieres seguir sosteniendo?

Muchas reflexiones, pero también muchas decisiones de vida en un solo instante…LA VIDA DURA TAN SÓLO UN INSTANTE…Creemos, a veces, que decisiones importantes y buenas para nosotros, pueden ser postergables, como si tuviéramos la vida en la carne garantizada, hasta que te decidas a dar ese gran paso.

La Vida y la muerte siempre van juntas…SIEMPRE….

Cuando alguien muere, así frente a nosotros, nos sacude, nos cuestiona, nos recuerda la fragilidad de la vida en la tierra ¿Dónde estamos parados? ¿Es allí dónde queremos sostenernos? ¿Así quieres seguir?
Cuando alguien tan querido muere, muchas veces buscamos honrar su muerte, muriéndonos en vida…pero también es cierto que cuando alguien tan querido muere se le puede honrar viviendo VIVO, sostenido en el Amor, guiado por el Espíritu….

¿Qué es la vida en la Tierra? Un juego de a veces ganar y a veces perder, yo siempre había querido “complacer a Dios” haciendo lo que creía era “correcto” para él, según mis creencias o la de los demás, y busqué encarecidamente vivenciar en el mundo la experiencia Dios/Diosa en totalidad, intentando esa relación hombre y mujer en armonía, vivía mis relaciones, saltándome toda la parte “mundana” para ir inmediatamente a reconocer cuál era esa misión del para qué estar juntos, dejaba los arrumacos a un lado, para irme de lleno a lo “profundo” sentía que le servía a Dios invariablemente, pero no lograba conseguir mi objetivo total: sentirme en plenitud. Hace poco me enojé mucho con Dios, estaba pasando por una situación muy dolorosa, debido, una vez más, a una relación de pareja, no entendía porqué ese Dios, estaba permitiendo eso, dolía mucho y entonces surgió un rayo de luz, me enojé con Dios y le grité muchas cosas “muy fuertes” y es entonces que por fin surgió esa ventana de iluminación, porque al fin había bajado todas las barreras que me hacían sentir tan lejana a él, como seguramente nos pasa a muchos y comprendí (seguramente para después volver a dudar)…Dios (el creador/creadora) no está allá en lo lejano, Dios/Diosa está aquí en lo mundano…¡Eah!

El Gran Espíritu está en el arrumaco primero de un hombre y una mujer que se flechan en el amor romántico y también en el desencuentro siguiente, como fase natural de la existencia y después en la consolidación de una amor incondicional y auténtico, sostenido….Dios está en todas las facetas del AMOR y hasta del que no parece AMOR, porque entonces es la compleción de Dios-Amor lo que se requiere…

Porque el Gran Espíritu lo es todo, la risa, el llanto, la rabia y la autenticidad de la expresión natural del SER en su vivencia humana, porque en el último tiempo he podido reconocer a Dios en lo más simple, en el amor por el dinero, en el amor por el cuerpo, en esos mensajes maravillosos de un hombre que recién conocí y me flecho totalmente, me alteró el cuerpo emocional y me hizo pensar todo el día en él por el transcurso de una semana, porque en su mensaje simple, emanaba una sonrisa de quinceañera, sabiendo que más adelante acabaría esa fase y vendría la otra, pero por primera vez, no quería correr a la “seriedad” de este encuentro; porque en el último tiempo, pude descubrir el Amor profundo que le tengo a alguien, que le puedo decir un te quiero sin comprometer nada, más que la firme promesa de que pase lo que pase yo aquí estaré para él, cuando siempre lo necesite, porque pude recibir la negativa de acceso de una persona que fue sumamente importante en mi vida y que ya no quiere serlo más y he podido respetar la fase de aislamiento de este momento, en conjunto, que he podido ver con diversión, como me “bloquea” por un lado y me escribe y me canta canciones por otro, esperando, una vez más que yo lo escuche para ir en su búsqueda, yo lo escucho y ya no voy en su búsqueda, pero no por enojo, ni porque “él debía” hacerlo de otra forma, sino porque ya no me place jugar ese juego, pero ya no lo juzgo tampoco, porque estoy amando lo que soy y también lo que no soy, porque soy capaz de tolerar mis sombras y ser una observadora de ellas…

Porque Dios/Diosa Creador/Creador, porque el Gran Espíritu está en toda la vida cotidiana, si decides verlo así, porque toma lo que viene, con sus cosas buenas y no tan buenas, porque “perder” algo , no es el fin del mundo y porque “ganar” algo tampoco te hace tan especial, lo eres ganando o perdiendo y no lo eres también ganando o perdiendo, eres tan peculiar como presentes la cara del Gran Espíritu, pero eres tan semejante como que estás hecho de ese Gran Espíritu, como lo somos TODOS…

Deja de regatearle a la Vida, para comenzar a vivirla, hasta que creas estar preparado para ello, mejor comienza a VIVIR la Vida y te darás cuenta que en el transcurso, ella se encargará de moldearte para redescubrirte y reconocerte como lo que eres:
¡EL AMOR PURO EN SU MÁS ALTA EXPRESIÓN!

 

Esmeralda Lomelí Carrillo.

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