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No Llores..

No Llores

No Llores..

 

“No llores por lo que perdiste, lucha por lo que te queda. No llores por lo que ha muerto, lucha por lo que ha nacido en ti. No llores por quien se ha marchado, lucha por quien está contigo. No llores por quien te odia, lucha por quien te quiere. No llores por tu pasado, lucha por tu presente. No llores por tu sufrimiento, lucha por tu felicidad.

Con las cosas que a uno le suceden vamos aprendiendo que nada es imposible de solucionar, solo sigue adelante…”

-Jorge Mario Bergoglio-

No Llores

 

La vida puede ser bastante complicada. Tomamos millones de pequeñas decisiones todo el tiempo, y el resultado de cada uno tiene un impacto positivo, negativo o neutral en nuestra persona. Cuantas más decisiones positivas  podamos tomar (y menos negativas), mejor. Las decisiones positivas, nos ayudan a sentirnos bien y nos acercan un paso más a llegar a nuestros objetivos a pesar del esfuerzo que implican.

Las decisiones negativas, hacen que nos sea difícil alcanzar nuestros objetivos porque esas decisiones no te hacen sentir bien, con poder o confianza. Sacan más de ti de lo que dan, interfiriendo con tus niveles de energía, minando tu motivación y nublando tu enfoque.

Dejar ir todas las cosas que no puedes controlar es el inicio de una vida plena.

Si bien la opción más fácil es decir “no puedo”, quedarnos varados y no hacer nada por cambiar, existen sencillas cosas que podemos empezar a hacer para eliminar los miedos y ponernos en acción:

Paso 1. Reconoce tu miedo:

El miedo simplemente quiere ser reconocido. Piense en ello como un niño enojado. Ignorar a un niño cuando tiene una rabieta solo hace que el niño intente llamar la atención aún más. Esto es similar a tu miedo. En lugar de alejarlo, conéctate con el. Escucha lo que tu miedo tiene que decir. Hazte su amigo. Trátalo como a un niño enojado. Reconócelo. Pide a tu miedo que se exprese.

Paso 2. Conéctate con tu valor:

Así como ya te has hecho amigo de tu miedo, es momento de hacerte amigo de tu valor. El vive dentro de tu cuerpo, así que comienza a explorar y a buscar en ti. Tal vez el tuyo vive en tu pecho, en tu corazón, en tu plexo solar o en tu centro. ¿Que hacer una vez que lo identificaste? Habla tu verdad, expresa tu creatividad, sé sincero contigo mismo, sigue tus sueños. Escúchate.

Paso 3. Recuerda tu valentía:

Llena tu mente con tus éxitos pasados ​​y recuerdos que te hacen sentir bien. Recuerda todas aquellas veces que decidiste tomar un riesgo y las cosas funcionaron. Recuerda cuándo tuviste éxito en probar aquellas cosas de las que no estabas seguro. Anímate y fortalece tu creencia en ti mismo.

Paso 4. Reafirma tu valor.

Llénate de afirmaciones para ti mismo. Llena tu mente, tu cuerpo y tu vida con pensamientos positivos y alentadores. Haz afirmaciones mentales de que puedes hacer lo que deseas hacer y que tienes (o encontrarás) los recursos necesarios para lograrlos.

Paso 5: ¡Manos a la Obra!

No esperes a que el tiempo sea perfecto, a que las estrellas se alineen o a que alguien te de permiso para avanzar en tu propia vida. Empieza a dar dos pasos al frente. Recuérdate a ti mismo que el viaje de diez mil kilómetros siempre comienza con el primer paso.

Si tienes un deseo ardiente de hacer algo, escucha los murmullos de tu corazón y confía en que ahora es el momento de actuar. Haz que tu coraje sea más grande que tu miedo.

Venga, te animamos a que hagas tu valentía más grande que tu miedo y elijas ir más allá, para que empieces a vivir la vida de tus sueños…