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Ejercicio para liberar nuestras emociones negativas

Ejercicio para liberar nuestras emociones negativas

Este es un ejercicio de auto-sanación, para liberar todas aquellas emociones negativas, bloqueos y demás, que han quedado en nuestro interior y forman un nudo en una parte de nuestro cuerpo físico, el cual no permite que la energía fluya correctamente.

Estos bloqueos son como quistes, pelotas o bolas de energía de baja vibración que se quedan en alguna zona de nuestro cuerpo físico, como por ejemplo, el pecho o la espalda, las cervicales, etc, y nos producen con el tiempo molestias, dolor y ciertas disfunciones.

Para poder liberarnos de estas emociones y bloqueos, primero hemos de tomar consciencia de ellos, para después liberarlos y una vez hecho esto, reprogramar nuestra mente consciente con afirmación positiva, la cual pasará directamente a nuestro subconsciente.

Iniciando nuestro ejercicio.

Así bien, tomaremos papel y lápiz y antes de escribir debemos detenemos unos minutos a observar toda nuestra vida, nuestro pasado, recordando todos aquellos sucesos y personas que tanto dolor y sufrimiento nos causaron.

Una vez hecho esto, empecemos a escribir todo lo que recordamos; escribe aquella persona nos causó tanto daño y cómo fue que nos sentimos entonces. (Aquí es cuando debemos tomar conciencia de cómo nos sentimos, de la emoción negativa que nos ha provocado el bloqueo).

Describe todas las cosas que sucedieron; personas, situaciones, sitios y lugares en los que podemos recordar un profundo dolor (puede ser un ataque de ansiedad, puede ser un desmayo, puede ser algo que nos avergonzó, puede ser rechazo, frustración, pueden ser malos tratos, puede ser una antigua pareja que nos dejó, una ruptura sentimental dolorosa, la separación de nuestros padres, puede ser una caída, un golpe que no podemos olvidar, un trabajo que nos quemó, una situación estresante, la muerte de un ser muy querido, etc…).

Para escribir puedes guiarte con estos ejemplos:

1- “Cuando era pequeño, me caí de un precipicio y me desmayé. Al despertarme, me levanté y tenía la mano rota. Ese momento me impactó, fue un shock, sentí miedo, terror, la mano me dolía mucho, estaba asustado, lloraba mucho, gritaba buscando a mis padres…

2- “Mi primera pareja me dejó, llevábamos algunos años de relación y de repente pufff… qué shock!! Mi corazón quedó roto durante largo tiempo, sentía un gran vacío, mucha tristeza, ganas de morir, de no despertar nunca más, sentí impotencia, rabia, ira, incluso odio hacia esa persona…”

3- “En la escuela se reían de mi porque decían que yo era tonto, que no valía. Eso me hacía sentir mal, feo, rechazado, baja autoestima, tristeza, pena, rabia, ira, soledad, frustración…”

4- “Mis padres se separaron, y para mí fue muy doloroso, muy traumático. Sentí dolor, mucha tristeza, ganas de llorar, ira, rabia, sentimiento de culpa…”

5- “Se murió alguien a quien amaba mucho y eso me causó mucho sufrimiento, sentí dolor, vacío, pena, tristeza, el corazón roto, mucha impotencia, ganas de no volver a despertar…”

6- “Mis padres me maltrataron durante años. Yo sentía mucha rabia, ira, ganas de escapar de casa, impotencia, frustración, baja autoestima, pena, tristeza, odio hacia ellos…”

7- “Me detectaron una disfunción importante y grave. Sentí mucho miedo (a sufrir y a morir), me sentía diferente que los demás, sentí pena, tristeza, dolor, impotencia, sentimiento de culpabilidad…”


Todos estos ejemplos son solo para ayudarte a que tú puedas expresar en el papel tus vivencias dolorosas, y cómo te sentiste. De esta manera estarás tomando conciencia de esas emociones negativas que han causado un bloqueo emocional en ti.

Una vez tomado conciencia de nuestras emociones (que pueden ser muchas), ahora vamos a la siguiente parte del ejercicio que es liberar conscientemente esas emociones concretas. Y escribimos:

Me libero de estas emociones negativas que tengo para siempre: suelto la pena, suelto la tristeza, suelto la bajón emocional, suelto la ansiedad, suelto la angustia, suelto el rechazo, suelto la frustración, suelto la inseguridad, suelto la ira, suelto la rabia, suelto el odio, suelto la impotencia, suelto la desconfianza, suelto el miedo, etc. Lo suelto todo y me quedo libre y limpio”.

Reprogramando nuestra mente

Una vez que sientas que has soltado las emociones, ha llegado el momento de reprogramar nuestra mente subconsciente a través de la mente consciente. Y escribimos:

Ahora soy libre, ya pasó, ha quedado atrás, lo he soltado, me he liberado, y ahora, en el presente, me siento tranquilo, feliz, me siento en paz, estoy sanado.

Cuando afirmamos esta frase, estamos reprogramando nuestro subconsciente (la información consciente pasa al subconsciente y se va quedando grabada allí). Puedes repetir esta última frase las veces que tú creas necesario, que sientas lo que estás afirmando. Es de esta manera cómo estás sanando.

Una vez has llegado aquí, el ejercicio ha finalizado, puedes tirar los papeles que has escrito (quémalos de ser necesario), no sirven ya de nada.

Puedes repetir este ejercicio las veces que tú desees, siempre observándote: “¿cómo te sientes? ¿Te sientes mal? ¿Hay alguna molestia o algún dolor? ¿No puedes olvidar a aquella persona que te causo tanto daño? ¿No puedes olvidar aquel lugar en el que sufriste?”. Cada vez que te observes, sabrás qué emociones hay que liberar.

Por supuesto, una vez quedas libre de las emociones del pasado, van a ir surgiendo nuevas emociones por liberar. Y también puede ser que haya emociones del pasado que han sido tan traumáticas que necesites de varias veces hacer este ejercicio de liberación.

Este ejercicio te irá muy bien para ir practicándolo cuando lo necesites y las veces que lo necesites. Buen camino.