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La Meditación Zen

La meditacion zen

La Meditación Zen (Zazen)

El Zen se remonta a la experiencia de Buda Shakyamuni, quien alcanzó el despertar en la postura de Zazen en el siglo VI DC. Esta experiencia se transmitió sin interrupción de maestro a discípulo sin interrupciones, formando así la línea zen.

” Simplemente sentándote, sin buscar ningún objetivo o beneficio personal, si tu postura, tu respiración y tu estado de ánimo están en armonía, comprenderás el verdadero Zen; comprenderás la naturaleza del Buda. ” Taisen Deshimaru 

 

¿Donde practicar la meditación?

Antes de comenzar tu meditación, necesitas encontrar un lugar tranquilo y pacífico donde no te molesten. La sala o cuarto donde practicarás la meditación, no debe ser demasiado oscuro o demasiado brillante, ni tampoco demasiado cálido o demasiado frío.

¿Cómo practicar la meditación?

La práctica de la meditación Zen o Zazen, fue originalmente llamada Dhyana en la India. La meditación Zen es un método de meditación muy simple pero preciso, donde la postura correcta es imprescindible, por eso aquí te presentamos el tipo de posturas recomendadas para esta meditación:

Varias Posturas

Hay diferentes maneras en que puedes practicar meditación Zen. Tradicionalmente, solo se usa la posición de loto completa o la posición de medio loto. Si te falta flexibilidad, también es posible, aunque menos recomendable, practicar Zazen arrodillado o sentado en una silla.

El Zazen se practica sentado en un zafu, (un cojín grueso y redondo), en el loto completo o en la posición de medio loto. El propósito de este cojín es elevar las caderas, lo que obliga a las rodillas a estar firmemente arraigadas en el suelo. De esta forma, tu practica de Zazen será mucho más estable y cómodo. Además, debes tener un zabuton, que es una esterilla rectangular que se coloca debajo del zafu para amortiguar las rodillas y las piernas.

 

Las piernas

Idealmente, se recomienda tener un zafu*pero, como principiante, puedes doblar una gruesa manta para que funcione como zafu. Los zafus son generalmente alrededor de 13-14 pulgadas de diámetro, pero se pueden encontrar en una variedad de tamaños. También puede utilizar una manta gruesa como zabuton casero.

Para la posición de medio loto, coloque cualquier pie encima del muslo opuesto y coloque el otro pie en el piso debajo del otro muslo. Para la posición de loto completa, coloque cada pie en el muslo opuesto con la línea de los dedos coincidiendo con la línea externa de los muslos. Es importante “empujar el cielo” con la parte superior de la cabeza y empujar el piso con las rodillas.

Estas posturas pueden parecer incómodas y antinaturales para la mayoría de los principiantes, pero con la práctica, tus piernas y caderas se volverán más flexibles, tu mente se relajará y la postura te resultará bastante cómoda.

Si estas posturas son demasiado incómodas, intente sentarse en seiza, la posición de rodillas tradicional utilizada en Japón para sentarse regularmente en la vida cotidiana. Si esa postura también es demasiado incómoda, puedes usar un banco de meditación. También puede sentarse en una silla sin usar el respaldo.

El punto importante de esta postura es mantener el cuerpo erguido y bien equilibrado; trata de no inclinarte en ninguna dirección, ni a la derecha ni a la izquierda, ni hacia adelante ni hacia atrás.

 

La cabeza y el cuello

Cualquiera que sea la posición que elijas adoptar, asegúrate de que tu espalda y cuello se mantengan lo más rectas posible. Tira de la barbilla un poco para levantar el cuello e intente “empujar el cielo” con la parte superior de la cabeza. No estés demasiado tenso o demasiado relajado mientras haces esto; trata de encontrar el equilibrio en tu postura. Manten la boca cerrada durante el zazen; tus dientes deben estar juntos, y la lengua debe estar contra el techo de tu boca justo detrás de los dientes.

 

Los ojos

Tradicionalmente en el Zen, los ojos se mantienen abiertos durante la meditación. Esto evita que el meditador ensueñe despierto o se adormezca. Sin enfocarse en nada en particular, dirige tu visión a un punto frente a ti en el piso. Tus ojos, naturalmente, descansarán en una posición entreabierta. Al hacer zazen en un soto dojo (sala de meditación), el meditador se sienta frente a una pared para evitar distracciones por movimientos externos. Se sugiere hacer lo mismo en casa.

 

La posición de las manos

La posición de las manos durante Zazen es la misma para las posiciones completa de loto, medio loto, seiza y silla. Esta posición de la mano se llama Cosmic Mudra o Hokkaijoin en japonés. Primero, coloca tu mano izquierda en la mano derecha, y las palmas vueltas hacia el cielo. Ahora, haga un óvalo tocando las puntas de los pulgares para que sus pulgares se toquen y formen una línea algo recta. Las puntas de tus pulgares deben tocarse ligeramente entre sí. Tus dos muñecas deben descansar sobre tus muslos; el borde de tus manos debe descansar contra tu vientre. Manteniendo los hombros relajados.

Hay dos razones para esta posición de la mano. Primero, la forma de las manos armoniza la condición de nuestras mentes. El significado del mudra es «más allá de la dualidad». En segundo lugar, si tu mente está en otro lugar cuando te sientas a meditar, naturalmente la forma de este óvalo se distorsiona. Esto puede ser una señal a tomar en cuenta, de que algo está mal en tu meditación y puedas corregirlo.

Lee también: Trabajando con los Mudras

 

La respiración

La respiración Zen no se puede comparar con ninguna otra, y es una parte fundamental de la práctica de Zazen. La respiración correcta solo se puede lograr con la postura correcta. Durante Zazen, respira silenciosamente por la nariz y mantén la boca cerrada.

Trate de establecer un ritmo natural tranquilo, largo y profundo. Debes concentrarte en la exhalación mientras la inhalación se realiza de forma natural. La respiración Zen y la respiración de artes marciales son similares.

 

El estado de ánimo

Al igual que con la respiración, la mentalidad es esencial en la práctica de la meditación Zen. El estado mental correcto SATORI surge naturalmente de una concentración profunda en la postura y la respiración. Durante el zazen, es normal que aparezcan imágenes, pensamientos y emociones en la superficie, que aparecen de pronto en la mente inconsciente. No los persigas ni luches para escapar de ellos. Cuanto más intentas deshacerte de ellos, más atención les das y más fuertes se vuelven. Intenta no apegarte a ellos. Solo déjalos ir sin juicio, como las nubes en el cielo.

Entonces, tan pronto como te des cuenta de que estás interactuando con las imágenes o te empiezas a aferra a los pensamientos, recupera de inmediato la concentración a tu postura y tu respiración; tu mente se calmará naturalmente. Con la práctica, tendrás cada vez menos pensamientos durante Zazen, y tu mente descansará más fácil y rápidamente.

 

Recomendaciones

Para evitar distracciones, se recomienda que practiques frente a una pared, como lo harías en una sala de entrenamiento (dojo) o en un monasterio. Coloca tu zafu en su zabuton para que, una vez sentado, tu cuerpo esté a aproximadamente un metro de la pared. Si utilizas un banco de rodillas o una silla, intenta también ubicarte a un metro de la pared. Una vez que haya tomado la posición que te resulte más cómoda, respira profundamente. Coloca las manos sobre tus rodillas y equilibra lentamente tu cuerpo de izquierda a derecha, unas tres o cuatro veces.

A continuación, haz gassho. Coloca las palmas de tus manos una contra la otro como si estuvieras en oración e inclínate unos segundos como señal de respeto por el Buda y sus enseñanzas del Dharma. Finalmente, coloca tus manos en el mudra cósmico o Hokkaijoin, mantén la espalda y el cuello derechos (empuja el cielo con la parte superior de la cabeza) y comienza Zazen. Como principiante, se aconseja practicar de 15 a 30 minutos solamente. Una buena manera de realizar un seguimiento del tiempo durante el zazen en casa, para evitar distracciones constantemente sobre la duración de tu meditación, es utilizar un temporizador de meditación (en los teléfonos inteligentes de hoy en día, existen varias apps con estas aplicaciones muy recomendables).

Una vez que hayas terminado Zazen, recuerda hacer gassho nuevamente, trata de permanecer sentado en el cojín en calma y en silencio durante unos momentos; no trates de apresurarte a ponerte de pie e ntenta no hablar durante unos minutos después de completar Zazen para sentir por completo todos sus beneficios…

Ahora sí, cambia tu vida para siempre. ¡Bienvenido al despertar!